domingo, 12 de junio de 2011

NO DAR NADA POR PERDIDO


La vez anterior estuvimos viendo las bases, los cimientos para que la persona sea realmente consistente para encarar el mundo. Esas bases están en la familia. Es en la familia en donde se aprende a ser de verdad inclusivo aceptando las diferencias de cada miembro y ayudándolo a ser cada vez más dueño de sí mismo.
            Ahora damos un paso más. Antonio Bratto, sostiene que las todas las personas están en condiciones de aprender a cualquier edad y que la educación formal ayuda a que este aprendizaje alcance “un nivel de competencia óptimo”. Esto es totalmente cierto; pero... qué pasa si aparece una persona ciega y sorda ¿pueden las instituciones responder a este tipo de interrogante? La verdad es que todo nuestro sistema está previsto para personas “normales” (lo que quiera que eso signifique), a lo sumo podemos ayudar a personas sordos, por medio de las señas; a los ciegos por el sistema braille; pero a una ciega y sorda ¿qué hacemos con ella?
            Este problema no es original con una niña llamada Helen Keller y su maestra Ana Sullivan. Es una historia muy interesante.
Helen Keller quedó sorda y ciega a causa de una enfermedad cuando tenía 19 meses de edad. Llegó a desarrollarse culturalmente y ser una escritora y conferenciante pública mundialmente famosa. Helen no se desanimaba fácilmente. Pronto comenzó a descubrir el mundo usando sus otros sentidos. Tocaba y olía todas las cosas que estaban alrededor de ella y sentía las manos de otras personas para «ver» lo que estaban haciendo e imitaba (copiaba) sus movimientos. Cuando tenía siete años de edad inventó 60 signos diferentes que le servían para comunicarse con su familia. Al no poder expresarse ni entender su frustración aumentó con la edad y su rabia iba a peor. Se convirtió en una persona salvaje, revoltosa y muy agresiva. Esta situación hizo que se viera claramente la necesidad de hacer algo. Justamente, antes de cumplir siete años, la familia contrató a una tutora privada.
 Anne Sullivan venía de un ambiente muy pobre. Había perdido la visión cuando tenía cinco años y fue abandonada en una casa de escasos recursos. Tuvo la suerte de haber encontrado un lugar donde fue bien acogida, el Colegio Perkins para Ciegos en Boston. Después de varios años, y tras dos operaciones con éxito recuperó su visión. Se graduó obteniendo el título de honor. Para el director de la escuela estaba claro que Anne Sullivan era la persona adecuada para educar a Hellen Keller.
El primer paso de Anne fue comunicarse con ella venciendo su agresividad con fuerza y paciencia. El siguiente paso fue enseñarle el alfabeto manual. Anne le ponía en contacto con los objetos y le deletreaba en la mano las palabras. Así comenzó a animarse y cada cosa que encontraba la cogía y preguntaba a Anne cómo se llamaba. Así fue preparando a su alumna con nuevas palabras e ideas que necesitaría para enseñarle a hablar. Como resultado de todo este trabajo, Hellen llego a ser más civilizada y amable, y pronto aprendió a leer y escribir en Braille. También aprendió a leer de los labios de las personas tocándoles con sus dedos y sintiendo el movimiento y las vibraciones.
Anne la ayudó en varias instituciones trabajando con otros materiales y textos, enseñándole distintas lecciones y actuando como su intérprete. Ella interpretaba en las manos de Hellen lo que los profesores decían en clase, y transcribía en los libros utilizando el sistema Braille.
Hellen se graduó con título de honor de la Radcliffe College en 1904. Tenía un poder de concentración extraordinario, muy buena memoria y muy buenos recursos personales para mejorar. Mientras estaba en aquella escuela escribió «La Historia de Mi Vida». Este libro tuvo un rápido éxito y gracias a él ganó suficiente dinero para comprarse su propia casa.
La ceguera era, a menudo, causada por una enfermedad que también era la causa de que muchos vivieran en pobreza. Hellen colaboró en la creación de la Fundación Americana para los Ciegos con el objetivo de ofrecer servicios a otras personas ciegas. Llegó a ser famosa, invitada por muchos países y recibió títulos de Honor de diferentes universidades extranjeras.” (http://www.uhu.es/cine.educacion/cineyeducacion/temaskeller.htm)



domingo, 5 de junio de 2011

LAS BASES

La familia es la base de la sociedad nos dice la sociología básica como transmisora de la vida y, así, perpetuadora de la raza. Pero la responsabilidad de la familia no concluye sólo con pasar la vida, la pregunta es qué se hace con esa vida que viene al mundo. La responsabilidad de los padres después de engendrar y acoger la vida es la de conducir al nuevo ser para que sea una persona humano con todas sus letras.Por tanto la primera educadora es la familia, es su derecho y su obligación velar por la buena formación de sus hijos ( Cf. FC 37; GE 3).
Los padres sobre todo deben tratar de educar a su prole, en este contexto mundial en que vivimos para que tengan una libretad frente a los bienes materiales, frente a un mundo consumista; en la socialidad: el respeto a los demás en especial a los más pobres y necesitados, frente a una sociedad individualista; y en el verdadero amor como entrega de sí mismo que se traduce en una educación sexual que mire a la persona en su integridad (física, psíquica y espiritual) y no solamente lo corporal, frente al ambiente sensualista que se respira (Cf. FC 37).
Las demás instituciones que tiene la función de educar, no deben alienar a los padres de este derechos de buscar lo mejor para sus hijos, sino que deben trabajar juntos para los niños y jóvenes posean las herramientas necesaria para construir un mundo más humano.

Para pensar:
- Qué sociedad le estamos dejando a nuestros hijos.
- Qué hijos le estamos dejando a la sociedad

Para ampliar esto se puede consultar:
Juan Pablo II, Exhortación Apostólica: Familiaris Consortio, 22 nov. 1981.
Concilio Vaticano II, Declaración sobre la educación cristiana de la juventud: Gravissimun educationis

Un ejemplo de lo que hablamos:

viernes, 27 de mayo de 2011

Innovaciones Disruptivas y Educación

El profesor Clayton Christensen de Harvard, hace más de 10 años, hizo una enorme contribución al pensamiento al introducir la noción de "innovación disruptiva".
 
La Innovación Disruptiva es una innovación marginal, orientada a prestarle un nuevo sevicio a gente que no tenía acceso a la tecnología anterior. En ese sentido, está orientado a un "no – consumidor". Y al hacerlo de esta manera parece ser prácticamente invisible a la tecnología anterior, porque tiene estándares bajos; sin embargo, desde los nuevos clientes, tiene un enorme atractivo.
 
Los primeros PC y Apple se vendían a la gente que necesitaba procesadores de bajo costo u orientados al placer de tener herramientas en tu propia casa, para los más sofisticados. De hecho, los mini computadores ya habían creado un nuevo mercado para el uso de la computación.
 
El protocolo del MP3, más el diseño y el marketing de Apple, inventaron una innovación disruptiva en el mercado de la música, trasnformando a Apple en una compañía que ya no es de computadoras, sino de servicios musicales y culturales. En el caso de Iphone, en un gran actor en el mundo de la teléfonía, siendo solo una mejora marginal con respecto al modelo anterior.
 
Esta explicación somera la entrego como motivación para la lectura del propio Christensen, que tiene mayor complejidad y contenido de lo que yo estoy presentando.

Fuente: Abriendo juegos, abriendo mundos.http://www.fernandoflores.cl/node/2254 (en línea)

domingo, 15 de mayo de 2011

EL ARCA es TEKOMBO`E

 Este tipo de organizaciones son los que nos enseñan para qué es la vida, para qué estamos en el mundo, el sentido de una educación que se precie de ser incluyente. A la vez interpela lo que entendemos por educación: ¿en nuestro esquema mental están incluidos los que tienen capacidades diferentes?¿sabemos lo que en realidad significa incluir a este tipo de ser humano? Tal vez deberíamos saber un poco más del Jean Vanier y visitar "el arca" antes de responder para que la educación sea Tekombo`e: un educar la vida 

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